Tres claves para recuperar la rentabilidad de la empresa

En la economía hay muchos sectores gravemente afectados como el turismo, la aviación, el entretenimiento, y otros que, por el contrario, están viviendo retos en cómo seguir prestando su servicio con altas demandas, pero también grandes restricciones que son diferentes a lo que tenían, como es el caso de todas las instituciones de salud y las cadenas de suministro de los alimentos.  En la gran mitad se ubican los sectores que están clamando por abrir de nuevo las actividades económicas, pero con el lastre de un tiempo sin ingresos y si con los gastos asociados y en algunos casos con obligaciones financieras que no pararon.

Este artículo pretende mostrar un planteamiento práctico, simple y necesario de tres enfoques para recuperar la rentabilidad de la empresa siendo conscientes que en el nuevo inicio de actividades nada será como lo era antes de la cuarentena.

¿Qué requiere el nuevo cliente?

El mundo está cambiando vertiginosamente, lo que un consumidor valora ahora esta cubriendo elementos que se daban por dados y cambia su escala de atributos valorados porque ha estado confinado muchos días cambiando sus hábitos.

Es por ello que se vuelve fundamental volver a preguntar, volver a observar los comportamientos, probar y experimentar soluciones y hacerlo muy rápido para ser el primero en ofrecerlas, así que el pensamiento “Lean” el ser ágiles es también una respuesta necesaria para el marketing de la organización. Los expertos de LSSI ofrecen herramientas sencillas que ayudarán a escuchar la voz del nuevo cliente y posteriormente evaluar de una manera rápida y efectiva su satisfacción.

¿Cómo ajustar los costos y los gastos en la nueva realidad?

Si cambian las necesidades es natural que cambien los requerimientos técnicos y por tanto se deban ajustar los procesos, los métodos, los insumos, las mediciones y en general volver a pensar cómo hacer las cosas para hacerlas de la manera más productiva evitando todo desperdicio, en este caso Lean tiene como objetivo reducir desperdicios.

Ahora hay protocolos para el trabajo, para el ingreso, para la interacción y por otro lado para los empaques, para el transporte, para la manipulación y eso significa que el costo aumenta, pero la situación económica general que se vive no permitirá trasladarlos al precio de los productos y servicios.

Por ello, también es necesario evaluar desde los nuevos atributos valorados por el cliente qué se puede eliminar de la oferta; ¿será que ahora valora la variedad?, ¿se puede restringir de manera que se reduzcan costos por volumen? ¿Qué decisiones tomar con el fin de entregar la nueva oferta a un precio que marcará la nueva situación?

Para sacarle el mayor provecho a cada minuto de producción o de actividad del recurso crítico del servicio existen al interior de las metodologías lean Six Sigma asegurar el correcto análisis para la toma de las decisiones que no serán fáciles, pero serán las correctas para el futuro de la empresa.

La gente es clave para la solución

Los equipos de trabajo estarán buscando que sus líderes los guíen en este camino de incertidumbre, que les den la confianza y así entregarán lo mejor de si para lograrlo. Por ello se requiere hacer una nueva visión que muestre que hay un norte y un plan para llegar.

¿Cómo será que la compañía se convertirá en un actor en la recuperación económica del sector y de la región?  ¿Cómo se adaptará rápidamente al nuevo entorno? Se requieren espacios para preguntar, para decidir, para crear esa respuesta y posteriormente comunicarla a través de cada equipo y monitorear su comprensión y adhesión a dicha visión.

Se crearán nuevas métricas para saber si la dirección es la correcta, nuevos esquemas de seguimiento más virtuales, más frecuentes y con análisis que requieren más profundidad, pero con agilidad. La virtualidad ha mostrado que las reuniones pueden ser más eficaces, que las interrupciones anteriores y todas las situaciones que hacían del multitasking una habilidad valorada, pasara a una atención secuencial y programada que requiere mejor programación de tiempo personal y colectivo, y por tanto hace que cambien esquemas de interacción para analizar y mejorar los procesos.

Es decir, la administración por momentos toma ahora relevancia en todos los espacios de la organización y no solo en las operaciones “core” pues se requiere la efectividad de todos y su alineación a los nuevos objetivos.

Ahora más que nunca las metodologías modernas y ágiles de gestión de proyectos como lean six sigma son más relevantes; los equipos se empoderan de cada actividad, del avance y cierre diariamente, sin requerir de un gestor que este empujando para el logro, siendo que ya ni siquiera se requiere de estar presentes para poder conectarse y coordinarse entre todos.

Con estas tres claves estamos seguros que las compañías lograrán nuevas capacidades que les permitan en el corto plazo manejar la volatilidad de la economía, la incertidumbre de los cambios en el comportamiento de los clientes, la complejidad que significan las restricciones y el manejo que se tendrán en todos los sectores sobretodo en los de los servicios personales y la ambigüedad que tendremos los líderes en las lecturas que hagamos de todo el entorno que se avecina.

Estamos a su disposición para acompañarlos en este tiempo y así, con resiliencia, observar, analizar, experimentar y construir un mejor futuro para todas las compañías del país.